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Wang Shubao, tras encontrarse en coma durante 12 años, lo primero que vio al abrir sus ojos fueron las lagrimas de su mamá Wei Mingying, quien estuvo cuidando de él día y noche hasta el día que despertara.

El ciudadano chino, que ahora tiene 48 años, sufrió un accidente automovilístico en el 2006 que lo dejo tetrapléjico y en esta difícil condición.  Su madre además de cuidarlo, empleó todos sus ahorros en los gastos médicos que requería mantenerlo con vida, llegando a contraer incluso una deuda de 120 mil yuanes (más de 17 mil 300 dólares).

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Foto: Jining News

Según le contó a medios locales, la mujer en un momento del proceso llego a tener tan pocos recursos económicos que muchas veces dejó de comer para poder brindarle la atención necesaria a su hijo. A lo largo de los 12 años, la adorable madre de 75 años perdió 20 kilos, logrando pesar tan solo 30.

Wei Mingying es la única encargada de Wang, ya que el padre del hombre murió cuando él era joven dejándola con toda la responsabilidad en sus manos. Parte de la rutina de la señora consistía en, despertar a las 5:00 para lavar la cara de su hijo, bañarlo, alimentarlo, asearlo, darle masajes y reposicionar su cuerpo a fin de evitar las úlceras.

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Foto: Mirror

El incansable amor y fe de Wei se acentuaron más cuando su hijo empezó a sonreír el mes pasado, reafirmandole la esperanza de que algún día despertaría como ya lo hizo.  A pesar de que aún el hombre no puede moverse, ni hablar, ahora puede escuchar a su mamá y sonreírle en respuesta, razón que tiene a la anciana muy feliz.

“Espero que se recupere completamente. Nunca voy a renunciar a él”, señaló Mingying. “Espero que pueda volver a llamarme mamá algún día”, agregó.

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Foto: Mirror

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